Del sectarismo, el esquirolaje y los etnicismos

A través de Twitter Hasier Arraiz se muestra decepcionado porque Podemos propone una candidata que no sabe hablar Euskera. Joseba Permach va un poco más allá considerándolo una falta de respeto hacia quienes aspiran representar. Pero quienes dan el verdadero paso adelante son “El Correo” y otros medios que lo difunden torticeramente, apuntando a EH Bildu y la Izquierda Abertzale, acusándoles de apelar a cuestiones étnicas contra la candidata de Podemos. Miembros de Podemos, simpatizantes, y alguna extraña compañía relacionada con “Más Madrid/País”, dan pábulo a la intoxicación, en lo que parece un intento de sacar rédito con algo que desvía la atención y funciona muy bien en las redes. Y hablo de desviar la atención, efectivamente, respecto a algo con lo que muchas de estas personas no están nada cómodos: la huelga general del 30 de enero.

Los medios más proclives a favorecer al PNV ya tenían un hueso para roer: Maixabel Lasa, una persona que ya hoy en día podría sorprender que mantuviera el carné del PSE, es expulsada del partido a golpe de burofax por apoyar en un corto vídeo al candidato de “Más País” de Bizkaia. Tenían ya un objetivo “adecuado” para ir frenando posible huída de voto hacia el PSE, mostraban división en el progresismo de corte estatal, desviaban atención de la huelga… Parecía buen tema, pero encontraron un plato más apetitoso en un par de twitts tergiversados por “El Correo”, a pesar de unas matizaciones de sus autores que no deberían ser necesarias. Por supuesto les da igual que, por ejemplo, ya en 2009 un jeltzale del peso de José Antonio Rubalkaba criticaba la falta de capacidad de Patxi López para expresarse en euskera, o que en 2016, cabalgando en este caso en algo realmente susceptible de ser entendido como etnicismo, Aitor Esteban -candidato del PNV- directamente dijera que el único candidato abertzale en Bizkaia era él. En resumen, ven carnaza en que euskaltzales se sorprendan de que Podemos proponga una candidata que no habla euskera, sobre todo si hablamos de gente de la izquierda soberanista vasca y el espíritu mediático más cavernario acompaña en la polémica.

Se podía imaginar, había indicadores: Podemos acordaba con el PSOE formar parte del gobierno español; no hubo que esperar mucho para ver cómo firmaban los presupuestos de la CAV con el PNV, a la baja al menos respecto a cómo transcurrieron las negociaciones entre gobierno y EH Bildu en el curso anterior. Ya habían pasado del asalto a los cielos al posibilismo estratégico, ahora se aferran al posibilismo táctico: mostrar su capacidad para lograr avances a cualquier precio, incluido el de perder cualquier opción para lograr avances mayores o simplemente reales.

Y todo transcurría mientras el buenismo y el buenrollismo se mantenía en varios aspectos en los movimientos sociales. Donde la perspectiva de no equivocar quién es tu enemigo nublaba la posibilidad de señalar a tu adversario en cuanto a táctica o estrategia. La puerta nunca ha estado tan abierta -insisto, nunca- en cualquier movimiento social para cualquiera con ánimos de sumar; independientemente de su identidad, de sus fobias y de sus mochilas.

No fueron pocos entre sus simpatizantes presentes en diferentes movimientos los que se enfrentaron a la firma de unos presupuestos que no aceptaban, muchos más han sido los que no han comprendido cómo, mientras en Madrid su secretario general llamaba a la calle, sus filas vascas comenzaban un discurso esquirol que activaba una memoria con olor a naftalina.

La izquierda transformadora siempre ha considerado que cuando se consigue un pacto o una cuota de poder, para que se hagan efectivos, es indispensable promover las movilizaciones populares. Pero en Podemos se ha impuesto anteponer el empuje al institucionalismo madrileño sobre cualquier movimiento “periférico” que pudiera desenfocar el objetivo. No hay espacio para movimientos populares si a cualquiera se le puede pasar por la cabeza que “el pueblo de pueblos” no es España. No debe haber banderas, y “sin banderas” quiere decir “Madrid” en estos casos. Cuidado con la movilización en Euskal Herria y en Catalunya, vamos.

Cuesta enfrentarse al momento en el que una persona no desea sumar, en la que su identidad, sus fobias o su mochila pesan más que los objetivos del movimiento. El discurso esquirol encontraba eco entre personas que, con sus más y sus menos, por supuesto, habían sumado. Y las organizaciones, en ese buenismo, inercia o realmente fieles a una nueva realidad -hoy sin duda en cierto peligro-, les dieron voz, oídos y más peso o espacio del “proporcional”.

Tildaban la huelga de electoralista porque “es año de elecciones”. Las elecciones ni se han convocado aún, por otro lado en 2019 y 2018 también hubo elecciones y no hubo huelga y si nos referimos a elecciones en la CAV tampoco recuerdo la huelga de 2015. Pero lo que muestran las acusaciones es que quienes sí han sido electoralistas en su posición respecto a la huelga, han sido precisamente quienes se han expresado contra ella en estos términos. Nada habría sido más fácil para neutralizar cualquier supuesto electoralismo que apoyarla, nada.

Estas personas han podido contemplar el día 30 precisamente lo que erróneamente esperaban ellos para la huelga, una gran derrota de sus posiciones. Tras una huelga general atípica por su caracterización, que ha logrado porcentajes de paralización comparables con anteriores huelgas generales y una movilización por encima de las mayores dinámicas recientes; han podido ver cómo sus intentos de torpedear la misma, más allá de haber sido poco fructíferos, les ha posicionado compartiendo discurso con la patronal y los “partidos de orden”…

Hoy hablan de división, pero lo que se ha logrado con esta huelga ha sido un hito de crecimiento, de verdadero empuje a una carta social que bien lo necesitaba y, sobre todo una muestra en la calle del cambio de paradigma en la lucha social, popular y obrera vasca. Quienes hablan de división han dividido, sin duda, marcando una línea justo frente a sus pies. Creo que si ahora alguien desea cruzar o borrar la línea, deberá trabajar por ello, pero también sé que frente a ellos tendrán personas que les ayudarán cuanto puedan, hasta situarse nuevamente unidas, tal vez ganando nuevas identidades, fobias y mochilas comunes.

Que nadie se equivoque, los movimientos políticos y sociales de Euskal Herria no temen quedarse solos, tampoco lo desean. Tienen su estrategia y objetivos, y tendrán que ser los movimientos “periféricos” respecto a Euskal Herria los que deban adaptarse. Quien desee participar en un bloque eficaz a favor de la soberanía social, de la resolución de problemas de índole social, nacional, laboral, ambiental, etc., en un punto de encuentro para todas las personas que viven y trabajan en nuestro pueblo, sin duda tiene la puerta abierta, sin sectarismos.

Acerca de Iagoba.com

Informático generalista y diseñador gráfico y audiovisual en MODPC.com. Comunicador, militante de Alternatiba y amante de diversas subculturas (friki para los amigos). Orgulloso vecino de una de las siete calles, Bilbao.
Esta entrada fue publicada en con enjundia, Ignominia densa, con enjundia. Guarda el enlace permanente.

3 respuestas a Del sectarismo, el esquirolaje y los etnicismos

  1. Maju dijo:

    Y te quedas muy corto, Iago. O sea: sí, todo lo que dices, y aún mucho peor. Lo de noPodemos es alucinante!

    • Iagoba dijo:

      No hemos hablado de apoyar el mantener recortes en la RGI, de defender que el Gobierno Vasco se salte la ley medioambiental, de dar paso a la ley mordaza digital de Sánchez, de aplaudir al Borbón, de proteger a Billy el Niño… Pero con lo de posibilismo táctico estas cosas vienen sobrevenidas. El SMI pasa a ser de 950 €, vamos.

      • Maju dijo:

        Si es que lo sabes mejor tú que yo. Y es algo muy lamentable porque esta situación ha debilitado terriblemente a “la izquierda” a nivel estatal.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s